Solicito habilitar una medida de control para los clientes que cancelen fuera del tiempo permitido o no asistan a su clase reservada, sin que esto genere una penalización monetaria.
La medida consistiría en restringir temporalmente la posibilidad de reservar clases con demasiada anticipación. Durante el periodo establecido, el cliente únicamente podría reservar con un máximo de 24 horas antes del inicio de su clase.
Esto ayudaría a fomentar el uso responsable de las reservaciones, evitar espacios bloqueados por inasistencias y permitir que otros clientes puedan aprovechar los lugares disponibles.